El Art Nouveau fue el movimiento decorativo dominante al comenzar el siglo XX y rechazó la rigidez victoriana en favor de líneas largas y sinuosas tomadas de formas naturales: flores, enredaderas, cabello al viento y agua. Los elaborados carteles teatrales de Alphonse Mucha, con halos botánicos y paletas litográficas apagadas, siguen siendo la expresión gráfica más reconocible del movimiento.
Este sistema traduce esa sensibilidad a recursos de interfaz: fondos crema cálidos que recuerdan al papel litográfico, acentos apagados de salvia y rosa, tipografía serif ornamental y curvas fluidas que evocan arabescos de latigazo. Cada elemento favorece la elegancia orgánica sobre la precisión mecánica.