Akira, de Katsuhiro Otomo, es el plano visual del Japón cyberpunk: una Neo-Tokio vertical, bañada en neón y decadente, representada con obsesivo detalle entintado a mano. Cada viñeta apila secciones arquitectónicas, concreto en semitono y líneas diagonales de movimiento contra un fondo negro azabache.
La paleta es de alto contraste y fuente única: la moto rojo sangre de Kaneda, el brillo cian de los monitores, farolas amarillo sodio, reflejos blanco hueso y punteado gris concreto. La tipografía combina mayúsculas latinas condensadas con kanji vertical. Todo tiene bordes duros, es estridente y se desmorona a propósito.