La alfombra de guerra afgana es un género textil nacido de la invasión soviética de 1979, en el que tejedores turcomanos y baluchis anudaron kaláshnikovs, helicópteros y tanques al vocabulario tradicional de las alfombras con tintes naturales de rojo rubia, índigo y nogal. Cada alfombra es un documento testimonial: un relato en lana con aspecto de pixel art.
Este sistema de diseño traduce esa materialidad de lana anudada a la forma digital: fondos de rubia intensos, paneles de contenido crema enmarcados por bordes ornamentales y una geometría rectilínea que evoca la precisión de la retícula de nudos de las alfombras tejidas a mano.