La porcelana azul y blanca de Bát Tràng procede de una aldea cerámica de 500 años a las afueras de Hanoi, donde el azul bajo esmalte de óxido de cobalto se pinta sobre un esmalte blanco de feldespato. El oficio alcanzó su apogeo en los siglos XV y XVI, cuando el Ming Gap abrió mercados de exportación por todo el Sudeste Asiático.
Este sistema de diseño destila esa tradición en un lenguaje digital: una base de esmalte azul grisáceo y frío, trazos de cobalto aplicados a mano, motivos de loto y dragón, y la calma editorial de un plato de porcelana al recoger la luz.