La pintura de las casas de ñame de Trobriand nace de los paneles del bwema, altas estructuras de listones creadas para exhibir ñames ceremoniales como riqueza. Bermellón, blanco caolín y negro profundo sobre madera blanqueada capturan la intensidad gráfica de la cosecha melanesia.
Este sistema canaliza la repetición estampada de aves y peces, las bandas horizontales rítmicas y el borde pintado a mano de la cultura visual trobriandesa, convertido en una interfaz que parece una tienda de carteles del Pacífico.