El Almanaque de Tablas de Marea toma su identidad de la tinta verde-mar profundo y las columnas de papel envejecido de las efemérides náuticas de principios del siglo XX. Es un libro sereno y rico en datos, hecho para puertos y pleamares: nombres de puertos, cifras de pleamar y bajamar, y pequeños glifos de fase lunar apilados en columnas serif regladas.
Sobre un fondo azul verdoso profundo en lugar del blanco del papel, trata los datos como el ornamento principal de la página. Filetes finos, disciplina de columnas y acentos cálidos de pergamino dan a la densidad numérica una voz serena y autorizada, heredada del linaje editorial del Almirantazgo.