How the Grinch Stole Christmas, de Ron Howard y estrenada en 2000, vistió a Jim Carrey con un pelaje verde kelly que pasa al verde lima y lo situó frente a la noche azul negruzca y nevada de Whoville. El aspecto es caprichoso y seussiano: formas redondeadas que se enroscan, textura de pelo suave y un verde saturado que brilla en la profunda oscuridad invernal.
El ambiente tiene travesura de cuento ilustrado: acogedor pero ácido, juguetón pero sombrío. Este sistema traduce la paleta de aquella comedia de criatura en tipografía redondeada, tarjetas con bordes de pelaje y un acento lima luminoso que nunca resulta frío como un láser.