Dracula es el esquema oscuro que Zeno Rocha publicó en 2014 y que se volvió uno de los temas más instalados en herramientas de desarrollo: seis acentos saturados —púrpura, rosa, verde, cian, naranja y amarillo— flotan sobre un casi negro levemente púrpura. Su vocabulario son letras monoespaciadas, resaltado de sintaxis, terminales y glifos de estado.
El sistema trata la pantalla como un editor: todo es monoespaciado, los colores indican significado como tokens de sintaxis y las superficies se apilan como terminales divididas. Es rigurosamente plano, rectangular y oscuro sin disculpas.