La esfera armilar es el modelo del cielo más antiguo que aún se fabrica a mano: una jaula de anillos de latón graduados —ecuador, eclíptica, coluros, trópicos— envuelta alrededor de un pequeño globo central. Refinada desde la antigüedad griega hasta los talleres de instrumentos del Renacimiento, sobrevive en vitrinas de museo como oro patinado contra un fondo de exhibición deliberadamente oscuro. Este sistema toma prestada exactamente esa puesta en escena: anillos de latón cálido y mayúsculas romanas grabadas, iluminadas contra un vacío casi negro, donde cada línea de graduación y cada glifo zodiacal se gana su propio resplandor.