El sistema de carteles flamencos españoles canaliza un siglo de gráfica festiva sevillana: muros rojo sangre, siluetas negro mate, papel marfil de imprenta y ornamento dorado de balcón. Es el lenguaje visual de la Bienal de Sevilla, el Festival de Jerez y la peña a medianoche.
Las letras de alto contraste chasquean como el tacón de una bailaora sobre el escenario. Cada superficie parece impresa, táctil y apasionada sin disculpas: el duende de Lorca convertido en sistema de diseño.