Pierre-Joseph Redouté —el «Rafael de las flores»— fue pintor de corte de Marie Antoinette y después de la emperatriz Joséphine en Malmaison. Fusionó el grabado a puntos aprendido en Inglaterra con la impresión en color y el acabado en acuarela sobre vitela de piel de ternero.
Este sistema lleva aquella lámina a la interfaz: un fondo cálido de vitela envejecida, una sola flor rosa luminosa, verdes botánicos delicados y elegante nomenclatura latina compuesta en serif de época y caligrafía formal; contenida, científica y discretamente opulenta.