The Very Large Array está formado por veintisiete antenas parabólicas blancas de 25 metros, dispuestas en forma de Y sobre el pálido desierto de altura de Plains of San Agustin, New Mexico. Las antenas, blancas como el acero, se inclinan al unísono contra un cielo crepuscular que se oscurece, mientras el suelo del desierto se vuelve más cálido, del tono arena al ámbar, cuando el sol cae bajo el horizonte.
Este sistema de diseño destila ese ánimo de ingeniería al anochecer: la página oscura es el cielo crepuscular y el blanco pertenece a las antenas. Una composición precisa, propia de un instrumento; siluetas parabólicas que se alejan; tenues formas de onda trazando el fondo del crepúsculo profundo.