Qawwali Devotional se construye desde una imagen: el chadar verde esmeralda que cubre la tumba de un santo, cargado de hilo zari dorado y pétalos de rosa, luminoso bajo las lámparas del santuario. El verde es el color sagrado del sufismo; aquí es el fondo profundo del santuario, nunca un matiz tecnológico. Contra él, oro metálico y granate rosa de terciopelo llevan la calidez de la devoción.
El sistema habla en nastaliq y rostros caligráficos árabes, arcos lobulados, bordes de arabesco, halos de lámpara y pliegues de tela. Es recargado y lujoso sin resultar chillón: cada superficie parece un panel de santuario iluminado, no una página web.