La tarjeta perforada IBM de 80 columnas fue el medio universal de entrada de datos de la informática de mediados del siglo XX: cartulina manila impresa con líneas de retícula precisas, números de columna y logotipo IBM. Este sistema destila ese artefacto industrial de información en un lenguaje de cartón crema cálido, finas retículas negras y acentos azul industrial, donde cada columna es un carácter y la limitación es la marca.