Psycho-Pass (2012) imagina un Japón gobernado por el Sibyl System, que juzga a cada ciudadano mediante un Crime Coefficient medible. Su imagen más característica es la lectura holográfica del arma Dominator: gráficos vectoriales cian luminosos que flotan sobre un vacío casi negro, interrumpidos por un indicador rosa magenta intenso que señala fuerza letal.
Este sistema de diseño destila aquella interfaz de visualización de un Estado de vigilancia en un conjunto de referencias: una base negra clínica, gráficos de datos cian eléctricos, marcos vectoriales finísimos y un inquietante acento magenta reservado para umbrales y peligro. Frío, preciso e inquietante.