Minakari es la técnica de esmalte vítreo de Isfahan —“mina”, el azul celeste—, en la que el vidrio en polvo se funde sobre cobre u oro a alta temperatura. Su campo es un cobalto intenso de lapislázuli, sobre el que se pintan arabescos de línea dorada y motivos gol-o-morgh, de aves y flores, y se vuelve a cocer hasta alcanzar un brillo luminoso de joya. Este sistema lleva ese plato al navegador: fondos de cobalto saturado delimitados por finos contornos dorados de tabicado, ritmo de mandala radial y flores en rojo esmaltado, turquesa y verde. Nada es mate; nada es crema salvo el pequeño trabajo floral.