MRI Scan destila el lenguaje visual de la radiología contemporánea en un sistema de diseño: un tomograma cerebral en escala de grises suspendido en el negro absoluto del visor del escáner, donde la sustancia blanca luminosa, la corteza en gris medio y el líquido cefalorraquídeo negro trazan una escala tonal limpia.
Cada superficie tiene una precisión instrumental: anotaciones DICOM en tipografía monoespaciada, como grabadas; cruces de referencia, marcas de regla y marcadores de orientación R/L/A/P; una escala de grises estricta, sin matices de color, calibrada como una pantalla de diagnóstico.