Maison Margiela es la casa anónima y conceptual que Martin Margiela fundó en París en 1988, donde la identidad visual se basa en una contención radical: paredes de blanco puro, etiquetas blancas sin texto y el sistema de líneas numeradas del 0 al 23, que sustituye los nombres por categorías.
Bajo John Galliano, director creativo desde 2014, el lenguaje sigue siendo austero: Helvetica sobre blanco puro, la firma de cuatro puntadas blancas, esquinas afiladas y siluetas Tabi de puntera dividida que funcionan como vocabulario de diseño, no como ornamento.