El techo pintado de la gran sala del templo Virabhadra en Lepakshi es el mayor conjunto mural conservado del imperio Vijayanagara. Sobre una base de arcilla fluvial arenosa, mezclada con ocre rojo, cal y melaza, los pintores anónimos del siglo XVI trazaron las composiciones en ocre rojo, las rellenaron con colores terrosos planos y delinearon cada figura en negro fino: deidades de ojos alargados, de perfil, que avanzan por registros compartimentados.
Con este sistema de diseño, llevas ese techo a la pantalla: un fondo de marrón ocre cálido, figuras en dorado ocre y rojo profundo, acentos azul verdosos, y todo enmarcado por finas líneas negras que lo organizan en paneles narrativos dispuestos en cuadrícula.