En una encuadernación florentina, tú ves cómo los libros se visten con piel de becerro y cabra curtida al vegetal, envejecida y tensada sobre tablas, decorada a mano con pan de oro auténtico colocado sobre una base de clara de huevo. Las guardas se revisten con papeles marmoleados en carmín y azul pavo real, trabajados a mano a la luz de las lámparas.
Tú reconoces aquí el lujo nacido de la artesanía renacentista que mantienen vivas casas de Oltrarno como Giulio Giannini & Figlio y Legatoria Il Torchio: piel oscura y cálida, dorado antiguo y papel marmoleado en espiral; nunca papel de impresión color crema.