El komuz es un laúd kirguís de tres cuerdas, tallado a partir de un solo bloque de madera de albaricoquero o enebro; es la voz que transmite el Manas, la epopeya oral más larga del mundo. Su universo visual se compone de madera dura en tono ámbar miel, fieltro cálido y un tunduk carmesí y dorado: el remate de la yurta que corona la bandera nacional.
Este sistema lleva esa calidez nómada al formato digital: fondos de madera tallada oscura, acentos carmesí lacados, ornamentación dorada de tunduk y serifas literarias cálidas que honran la cadencia de la voz del recitador.