John Deere toma como referencia Late-19c American industrial branding en Moline, Illinois, United States, con raíces en 1837–1936. En torno a figuras como John Deere y Henry Dreyfuss, su lenguaje reúne amarillos y dorados, verdes expresivos y ilustración expresiva con un carácter retro, profesional y audaz.
Este sistema lleva ese legado a la pantalla mediante amarillos y dorados, verdes expresivos, gestos de tinta y pigmento, tipografía sans serif, tipografía serif y tipografía con carácter. La composición se mantiene clara y reconocible, con una presencia retro, profesional y audaz que conserva los matices de su fuente.