Jenny Holzer Truisms (1977) toma como referencia Conceptual / language-based art en Lower Manhattan, New York City, con raíces en 1977–1979. En torno a figuras como Jenny Holzer y Barbara Kruger, su lenguaje reúne marcos gráficos con un carácter narrativo, sobrio y subcultural.
Este sistema lleva ese legado a la pantalla mediante fondos oscuros, superficies claras, acentos rojos y tipografía con carácter. La composición se mantiene clara y reconocible, con una presencia narrativo, sobrio y subcultural que conserva los matices de su fuente.