El Incredible Hulk de Marvel plasma músculos irradiados por rayos gamma en un verde de cómic saturado sobre el vacío negro de una página de historieta, con sus emblemáticos pantalones morados rasgados y un resplandor radiactivo. Nacida en 1962 del guion de Stan Lee y los lápices de Jack Kirby, esta imagen se construye con puntos de semitono Ben-Day, rotulación de efectos sonoros trazada con tinta gruesa y el dramatismo de viñetas con un contraste rotundo.
Este sistema condensa aquella estética de impresión a cuatro colores en un lenguaje de diseño: destellos gamma, furia verde y letras de “HULK SMASH” que retumban sobre una página negra. Es estridente, tiene textura y abraza el maximalismo sin pedir disculpas.