Fluorescent Highlighter toma el humilde Stabilo Boss y convierte su tinta translúcida y luminosa en todo un lenguaje visual. Los trazos anchos de punta biselada de fieltro depositan un verde lima eléctrico y transparente, y allí donde se superponen, el tono se oscurece hasta alcanzar verdes más profundos. La página deja de ser papel y se transforma en el propio baño de tinta saturada.
La sensación es la de unos apuntes de estudio a la una de la madrugada: capas y capas de subrayador neón hasta que toda la superficie resplandece. La tipografía parece garabateada a mano con rotulador, los bordes sangran, los subrayados titubean y nada resulta plano ni nítido como un vector.