La «reacción negra» de Camillo Golgi —la reacción negra de 1873— permitió que el cromato de plata se abriera paso hasta el interior de unas pocas neuronas dispersas y ennegreciera cada cuerpo celular, axón y dendrita más fina sobre un tejido amarillo transparente. Este sistema interpreta esa preparación envejecida: el fondo ámbar, oscurecido durante décadas hasta adquirir un marrón profundo, y las células ramificadas, asentadas como una filigrana casi negra. Es el «negro parduzco sobre un fondo amarillo transparente» de Cajal, representado con la luminosidad que conserva un espécimen real después de un siglo en el cajón.