Ghostrunner te introduce en Dharma Tower, una arcología ciberpunk que se eleva hasta el cielo, donde el suelo es un mito y un solo golpe te mata. El estudio polaco One More Level construyó un lenguaje visual de acero y hormigón fríos, en tonos azul negruzco, atravesado por neones hostiles rojos y cian que se leen como señalización de peligro en una ciudad muerta suspendida en el cielo. Este sistema canaliza esa misma colisión: superficies densas casi negras, rojo de katana como único acento cálido y luces cian y rosas de fallo que hacen el resto. Te sirve para cualquier interfaz que busque velocidad, amenaza y una hostilidad diseñada con precisión, en lugar de comodidad.