Las pinturas del Kalevala de Akseli Gallen-Kallela —Defense of the Sampo, Lemminkäinen's Mother, Aino Triptych, By the River of Tuonela— dieron a Finlandia un lenguaje visual nacional. Sobre el azul grisáceo, frío y profundo, de los bosques de Carelia bajo la noche septentrional, sus vigorosas figuras simbolistas adquieren un peso épico: el blanco abedul, el oro de Sampo y la piel ocre resplandecen contra una oscuridad azul granito.
Este sistema de diseño destila aquella tradición romántico-nacional en una forma digital: un fondo de bosque azul grisáceo y frío, nunca crema, con paneles pesados y planos como frescos, títulos solemnes con serifa y tonos dorados y rojo sangre que se mantienen apagados frente a la oscuridad.