En 1949, Richard Feynman publicó una forma abreviada de dibujo lineal para representar las interacciones entre partículas: líneas rectas para los electrones, líneas onduladas para los fotones, que se encuentran en los vértices. Este sistema adopta la manera de leer esos diagramas en una pizarra: trazos finos y claros suspendidos en un vacío cuántico azul negruzco, sin relleno ni resplandor. Solo el trazo transmite significado. La tipografía serif de TeX y el generoso espacio negativo completan el esqueleto, preciso y sin adornos.