El sello publicitario —Reklamemarke en alemán, Cinderella para el filatelista— era el anuncio de la edad dorada reducido a una miniatura engomada y perforada. Impreso por cromolitografía de varias piedras, cada uno era un tumulto de tinta saturada: bermellón, escarlata, esmeralda, amarillo cromo y ultramarino, bruñidos hasta el brillo litográfico.
Los coleccionistas los fijaban en páginas oscuras de álbum donde sus caras brillantes podían arder. Este sistema reconstruye la vitrina: letras de exhibición vivas entre Art Nouveau y Art Déco, bordes de perforación dentados y montaje con bisagras de esquina sobre un fondo profundo azul pizarra.