La laca yun birmana se construye sobre un núcleo de bambú tejido, imprimado con ceniza y después recubierto con savia de thitsi que se oxida hasta formar una capa base de un marrón umbrío profundo y brillante. Sobre este fondo casi negro y de tono cálido, la decoración se incide, nunca se pinta sobre un panel pálido.
Los acentos característicos son el rojo bermellón de cinabrio y el oro incidido (shwe). Este sistema destila ese oficio en un lenguaje digital: un fondo de laca oscura, un brillo estratificado, un fino trazo lineal yun y franjas de rojo y oro usadas con moderación como ornamento.