Bordeaux Wine Château es el lenguaje visual del prestigio grand cru: el clarete profundo del vino servido, la lámina de oro en relieve y la gravedad de las serif grabadas de las etiquetas de finca. Los fondos llevan el color del propio vino, no el pergamino pálido de la etiqueta.
Cada superficie parece un cartucho grabado en una botella de gran cosecha: marcos de líneas finas, florituras de cobre, escudos dorados usados con moderación y serif de alto contraste en simetría formal centrada. Es herencia, no nostalgia: contenida y envejecida.