Bioluminescent Shore toma sus claves de las floraciones de dinoflagelados que convierten el oleaje en ríos de azul eléctrico en playas de Maldivas y el sur de Asia. Cada línea de luz es algo perturbado hasta brillar: una huella, la cresta de una ola o un remo arrastrado.
El sistema es puro fenómeno: bordes cian luminosos, puntos de luz dispersos y un mar nocturno azul tinta profundo que nunca se aclara. El resplandor es la única tinta; la oscuridad es el lienzo contra el que arde.