La identidad moderna de Qantas, renovada en 2016 por Hans Hulsbosch, envuelve un canguro blanco alado sobre una cola y un fuselaje de un rojo saturado y brillante, rematado con delicados detalles plateados. La superficie de marca es la propia librea roja —no el blanco— combinada con un logotipo geométrico de palo seco limpio y a medida.
Este sistema traslada esa confianza a la pantalla: un único plano rojo audaz, una silueta blanca de canguro, una tipografía geométrica blanca nítida y acentos plateados contenidos. Sin degradados, sin ornamento: solo una superficie intrépida y una tipografía impecable.